miércoles, 11 de septiembre de 2013

Valoración de un relato digital: Pasajera en trance

Hace unos meses ni siquiera sabía lo que era un relato digital. Gracias a la asignatura Practicum: Narrativa ditial, he ido aprendiendo incluso a construir y valorar críticamente este tipo de producciones. En esta entrada, trataré de realizar una valoración personal de uno que, sin ser probablemente el mejor de los que he visto, me ha gustado mucho.

Lo podéis visitar aquí
  1. Breve argumento
El relato comienza planteando una situación que, a todos nosotr@s se nos ha presentado: seguir estudiando, y en ese caso qué; o bien ponernos a buscar trabajo. En concreto, la protagonista se enfrenta a esta situación una vez termina la enseñanza secundaria postobligatoria.

Tras una breve introducción, familia incluida, se nos presentan las primeras bifurcaciones para poder construir nuestro propio itinerario. Tres opciones nos llevan a diferentes titulaciones universitarias (pudiendo elegir también entre instituciones públicas o privadas). Otra a un grado de formación profesional. Se nos plantea, además la posibilidad de buscar trabajo e, incluso, una vía en la cual, Pepita no tiene nada claro su futuro.

En todas las historias, Pepita se va enfrentando a una serie de decisiones (que nosotros hemos de tomar por ella), que la conducirán a múltiples finales diferentes. De todas las opciones, el itinerario “Biología” es el más desarrollado, presentando múltiples fragmentos y posibilidades de elección.

Es destacable que no todos esos finales son, a priori, finales felices, demostrando cómo algunas de las decisiones tomadas, pudieron ser erróneas. La ventaja del relato, respecto a la realidad, es que aquí, siempre podemos deshacer el camino andado.

La trama es fácil de seguir en cuanto a complejidad de los argumentos, no obstante, dada la riqueza de itinerarios y de opciones, uno puede perderse si pretende realizar todos los recorridos posibles, en una sola sesión. La riqueza argumental de Pasajera en trance, permite (y casi requiere) que nos aproximemos a ella, poco a poco, descubriendo nuevos episodios posibles de la vida universitaria y profesional de Pepita.

  1. Tipo de navegación 

La navegación combina momentos hipermedia, en los que se introduce información a través de diferentes medios, como texto, vídeos, animaciones, imágenes, etc; con otros en los que, básicamente la información se presenta en formato texto, apareciendo imágenes de apoyo, pero que poca información añaden al contenido escrito.

Por otro lado, lo que es el relato digital, en si mismo, presenta mayoritariamente, una navegación jerárquica (si atendemos a la clasificación realizada por la profesora Sara Osuna), construida a partir de ramificaciones, que no permiten salvo en un par de casos, enlazar con otras opciones de la historia. Lo que posibilita el relato son múltiples elecciones, ya prefijadas, sin embargo, no facilita una navegación libre que posibilite al lector/usuario establecer el orden de lectura.

  1. Interface: ¿Es intuitivo? ¿Facilita la inmersión? ¿Qué nivel de alfabetización digital requiere? 

La interface es muy sencilla, dado que en todo momento está escrito a donde te puede llevar cada enlace. Esto es así dado que es necesario informar al usuario de qué posibilidades se va a encontrar en cada ventana. No es, por lo tanto, una web, en la que un simple icono nos permitiese intuir a donde nos lleva. Este hecho, no obstante, le quita atractivo visual, en tanto que la pantalla aparece sobrecargada de texto.

En este sentido, no requiere de un elevado nivel de alfabetización digital. Aspecto este que si se logra gracias a la abundancia de texto.

Como aspecto a mejorar, quizá se podría mencionar el hecho de que, si se quiere comenzar de nuevo, el texto “Relato digital”, que enlaza con el principio, se encuentra en un lugar poco visible. Así mismo, convendría situar el título del relato en un lugar permanente y visible.

  1. Nivel de interactividad 

Como ya se ha comentado anteriormente, el relato permite al usuario elegir entre múltiples opciones, construyendo su propia historia de entre las existentes. En este sentido, la interactividad es grande, ya que el texto pide constantemente al lector/usuario que decida por dónde quiere seguir.

Ahora bien, de nuevo he de reiterar que, el tipo de navegación jerárquica limita obviamente las posibilidades de interacción entre el relato y el lector.

Por otro lado, en varios puntos de toda la web, se insta al lector a la co-creación. Parece que el procedimiento a seguir es ponerse en contacto con los administradores de la web, comunicando las posibles aportaciones, puesto que el apartado de comentarios no está disponible en el momento de esta revisión.

  1. Convergencia de medios e Integración de lenguajes:

Aun desconociendo los entresijos del proceso creativo desarrollado por el grupo, parece que un principio se optó por integrar diferentes lenguajes en cada fragmento del relato; sin embargo, a medida que avanzamos en cada una de las historias, podemos observar que se va acrecentando el predominio del texto sobre el resto de lenguajes.

La estructura, salvo esos puntos concretos (iniciales) es básicamente textual, sirviendo la imagen como apoyo.

Ahora bien, es necesario aclarar que, como apoyo y complemento al relato digital en si mismo, existen una serie de recursos que permiten comprender un poco mejor, tanto la historia en sí misma, como la secuencia creativa desarrollada.
  1. Modelo de comunicación: transmisivo-unidireccional, basado en los efectos, emirec, etc. 

Si es real la opción que se da al usuario, de poder contribuir al desarrollo de la historia y no solo elegir entre los itinerarios prediseñados, podríamos hablar de un modelo de comunicación EMIREC. Cloutier, allá por los setenta, al proponer este concepto, intuyó que en el futuro, cada usuario podría ser emisor también de aquellos contenidos e informaciones que recibía. En este caso, si pudiésemos contribuir creando escenarios nuevos, o simplemente recursos con otros lenguajes, estaríamos enriqueciendo la historia, además de convertirla en algo abierto, casi público. No obstante, dicha opción parece cancelada (quizá debido a que el proyecto terminó al ser presentado en la asignatura).

Dicho lo dicho, y ateniendo a lo que se puede hacer ahora, ¿se podría decir que el modelo es bidireccional? ¿De verdad podemos considerar que el hecho de que nos dejen elegir entre unas cuantas opciones, previamente planteadas, es verdaderamente bidireccionalidad? Personalmente, considero que no. Claro que se interactúa con el relato, pues le vamos diciendo lo que queremos en cada caso. Ahora bien, considero que esa interacción está más cerca de un modelo basado en los efectos: al pinchar le estamos diciendo al sistema, al relato, qué feedback queremos; le estamos diciendo que hemos recibido el mensaje que se nos ha enviado.
  1. Teoría del aprendizaje subyacente: conductismo, cognitivismo, constructivismo 

Esta última reflexión nos lleva a tener que descartar que la teoría del aprendizaje subyacente sea el constructivismo, en tanto que la construcción del conocimiento, por parte del lector/usuario es solo superficial, aparente. En realidad no está construyendo nada, simplemente está siguiendo un camino que, por otra parte, solo tiene dos direcciones posibles (adelante-atrás). Éste es uno de los problemas a los que se ha enfrentado el constructivismo, en la práctica. Disfrazar el condicionamiento bajo una capa de libertad de elección ficticia.

Si bien es cierto que, al permitir cierto grado de interactividad, también estamos negando los planteamientos conductistas más cerrados y obsoletos.

Digamos por lo tanto que, el darnos cierta libertad de elección, unido a que dicha elección, gracias al texto que al enlace, hace que considere que la teoría del aprendizaje, que mejor se adapta al relato es la cognitivista, en tanto que las posibilidades juegan con nuestra capacidad para “querer” elegir un camino, basándonos en nuestros intereses o gustos (en mi caso, pese a no ser la primera opción según el orden, decidí pinchar la opción de psicología, pues es la que, según mis gustos, mis emociones, consideré que más me iba a atraer).

  1. Tipo de estructura: cerrada, semicerrada, abierta, lineal, no lineal, etc. 

Este apartado (y el siguiente) está altamente condicionado por los anteriores. Una estructura abierta hubiese requerido una navegación en red, un modelo comunicativo bidireccional y una teoría del aprendizaje constructivista. Hubiese posibilitado realmente, poder participar al lector. Por lo que no se puede considerar, que este relato digital posea una estructura abierta.

Y del mismo modo que se ha argumentado anteriormente, tampoco se puede decir que presente una estructura totalmente cerrada. El lector puede elegir itinerario. Eso ya dota de cierto grado de libertad. No es total, pero algo es algo.

Por otro lado, las historias en su argumento, combinan partes lineales con otras no lineales. Algunos itinerarios permiten retomar otros caminos diferentes, aunque como se ha explicado anteriormente, estos ejemplos no abundan.

  1. Unido al punto anterior: posibilidad de construcción del conocimiento.

Ya se ha mencionado en varios puntos anteriores las limitaciones en este sentido.

  1. Cualquier otro elemento que consideréis oportuno.

A simple vista, tras leer mi análisis, uno puede considerar que no me ha gustado nada el relato. ¿Y si digo que ha sido la base sobre la cual, mi grupo, ha ido creando su propio relato?

La realidad es que no es fácil construir un relato digital cumpliendo todos y cada uno de los apartados que se manejan aquí (y en la asignatura). Para los que recién nos iniciamos en este tipo de producciones, el simple hecho de que nos permitan elegir cómo se va a desarrollar la historia, supone un hito. Algo sumamente novedoso en esta sociedad tan dirigida y dirigente.

Por más que estemos avanzando en el máster, necesitamos profundizar en nuestra alfabetización mediática y digital, para poder pensar (en primer lugar) que otro tipo de obra, otro tipo de estructura, de argumento, de linealidad...es posible. No digamos ya, el poseer las habilidades necesarias, para poder plasmar lo que se nos pudiese ocurrir, en un material digital y/o audiovisual de calidad.

Por eso, pese a que quizá haya sido muy crítico con el relato, a la hora de realizar esta evaluación, la realidad es que desde que lo vi por primera vez, me encantó y lo tomo como ejemplo de cómo, poco a poco, las producciones tradicionales pueden ir dejando paso a otras diferentes y sin perder la calidad.